La climatización arbórea es el uso de arbolado como sistema pasivo de control térmico. Un árbol de copa densa reduce la temperatura superficial de un pavimento hasta 15 a 19 grados Celsius y la temperatura percibida entre 5 y 7 grados (Armson et al., 2012). Verdis Paisajismo selecciona la especie por índice de área foliar y hábito foliar, no por floración.

Este artículo desarrolla la física del enfriamiento arbóreo, la variable agronómica que decide la selección, el error estacional más costoso en Guatemala y el método de cálculo de sombra sobre fachada para directores de proyecto, arquitectos y facilities managers.

Efecto de arboles en temperatura y luz verdis paisajismo
Efecto de arboles en temperatura y luz verdis paisajismo

¿Cuántos grados reduce realmente un árbol la temperatura de un espacio corporativo?

Un árbol reduce la temperatura en tres magnitudes distintas que se confunden con frecuencia, y la diferencia entre ellas explica por qué las cifras publicadas parecen contradictorias. La reducción de temperatura superficial es la mayor: Armson, Stringer y Ennos (2012), en Urban Forestry and Urban Greening, midieron que la sombra arbórea bajó la temperatura de superficie del asfalto hasta 19 grados Celsius respecto de la misma superficie expuesta.

La segunda magnitud es la temperatura de globo, que aproxima lo que percibe una persona porque integra radiación y aire. En el mismo estudio la reducción bajo copa fue del orden de 5 a 7 grados Celsius. La tercera magnitud es la temperatura del aire a la sombra, que es la menor de las tres, típicamente entre 1 y 3 grados, porque el aire se mezcla con rapidez y disipa el efecto local.

La consecuencia para un proyecto corporativo es directa. Si el objetivo es reducir la carga térmica que entra al edificio por la fachada, la variable relevante es la temperatura superficial del muro y el vidrio, que es donde el efecto es máximo. Si el objetivo es confort en una plaza o terraza de uso, la variable es la temperatura de globo. Verdis Paisajismo define cuál de las tres es el objetivo antes de dimensionar el arbolado, porque cada una lleva a un diseño distinto de densidad y ubicación.

¿Cuáles son los tres mecanismos físicos por los que un árbol enfría?

Un árbol enfría por tres mecanismos simultáneos e independientes: interceptación de radiación solar, conversión de energía en calor latente mediante evapotranspiración, y modificación del balance radiativo por albedo. Ninguno de los tres es intercambiable con los otros, y una especie puede ser excelente en uno y deficiente en otro.

Interceptación radiativa

La copa actúa como filtro óptico. La fracción de radiación que atraviesa el dosel sigue una ley de extinción exponencial descrita por Monsi y Saeki (1953), de forma I = I0 por e elevado a menos k por LAI, donde k es el coeficiente de extinción del dosel, típicamente entre 0,4 y 0,7 en especies de hoja ancha. Este mecanismo actúa de forma instantánea y no consume agua.

Evapotranspiración y calor latente

Cada kilogramo de agua que el árbol transpira retira del ambiente la energía necesaria para evaporarla, que es el calor latente de vaporización, 2,45 MJ por kilogramo en condiciones de referencia (Allen et al., 1998, FAO-56). Ese flujo de energía se convierte en vapor en lugar de calentar el aire. Es el mecanismo con mayor capacidad de enfriamiento real y el único que depende de la disponibilidad hídrica: un árbol con estrés hídrico cierra estomas y deja de enfriar por esta vía justo cuando más se necesita.

Albedo y balance radiativo

El follaje refleja entre 18 y 25 por ciento de la radiación solar incidente, mientras que un asfalto envejecido refleja entre 5 y 10 por ciento y un concreto envejecido entre 20 y 30 por ciento (Oke, 1987). La superficie de menor albedo absorbe más energía, se calienta y la reemite como radiación de onda larga hacia las superficies vecinas, incluida la fachada. Sustituir pavimento oscuro por proyección de copa cambia el balance radiativo del entorno inmediato del edificio, no solo el punto sombreado.

¿Qué es el índice de área foliar y por qué decide la selección de especie?

El índice de área foliar, o LAI, es la superficie de hoja por unidad de superficie de suelo proyectada, expresada en metros cuadrados de hoja por metro cuadrado de terreno. Es la variable agronómica que gobierna cuánta radiación intercepta una copa, y por eso es el criterio de selección correcto para climatización, por encima del porte, la floración o la velocidad de crecimiento.

Aplicando la ley de extinción de Monsi y Saeki (1953) con un coeficiente k de 0,4 a 0,7, un dosel con LAI de 4 intercepta entre 80 y 94 por ciento de la radiación incidente, y uno con LAI de 6 entre 91 y 98 por ciento en el modelo ideal. La transmitancia medida en copas reales es mayor que la del modelo porque el follaje no es un medio homogéneo: los claros y las manchas de sol directo bajo la copa elevan la radiación que pasa. En la práctica, un rango de interceptación de 75 a 92 por ciento para LAI de 4 a 6 es una expectativa de campo razonable y conservadora para efectos de diseño.

La lectura operativa es que el rendimiento térmico crece con fuerte rendimiento decreciente. Pasar de LAI 1 a LAI 3 cambia el resultado de forma radical. Pasar de LAI 5 a LAI 7 aporta un margen marginal y trae costos: más biomasa, más demanda hídrica, más peso de poda y más riesgo de rotura de rama. El criterio de Verdis Paisajismo es apuntar a un LAI objetivo de 3 a 5 en especies de copa densa y resolver el resto del desempeño con ubicación y geometría, no con más follaje.

¿Cuánta agua transpira un árbol y cuánto enfriamiento equivale eso?

Un árbol maduro de porte medio a grande transpira del orden de 100 a 400 litros por día en condiciones de buena disponibilidad hídrica y demanda atmosférica alta. Wullschleger, Meinzer y Vertessy (1998), en una revisión de estudios de uso de agua a nivel de planta completa publicada en Tree Physiology, reportan consumos diarios máximos que en la mayoría de las especies estudiadas se ubican entre decenas y algunos cientos de kilogramos por día, con ejemplares grandes que superan los 400 kilogramos.

La conversión a potencia de enfriamiento es aritmética directa y es el argumento más útil frente a una gerencia de infraestructura. Un árbol que transpira 200 litros en un día retira 200 por 2,45, es decir 490 MJ de energía del ambiente en forma de calor latente. Si esa transpiración se concentra en unas 10 horas de luz efectiva, el flujo medio equivale a unos 13,6 kW térmicos. Como referencia de orden de magnitud, una unidad tipo mini split de 12.000 BTU por hora entrega alrededor de 3,5 kW de capacidad de enfriamiento.

La condición que sostiene ese número es el agua. La evapotranspiración se calcula a partir de la evapotranspiración de referencia por el método FAO Penman Monteith (Allen et al., 1998) ajustada por coeficiente de especie, y en Guatemala la estación seca de noviembre a abril reduce la disponibilidad justo en los meses de mayor radiación. Un árbol de climatización sin riego de apoyo en estación seca entrega una fracción de su capacidad nominal en el momento de mayor demanda. En los proyectos que Verdis Paisajismo evalúa, el riego del arbolado de fachada se dimensiona como sistema técnico y no como labor de mantenimiento opcional.

Reducción de temperatura por vegetación
Reducción de temperatura por vegetación

¿Por qué especificar un árbol caducifolio es un error en Guatemala?

Especificar un árbol caducifolio para climatización en Guatemala es un error porque la caída de hoja coincide con los meses de mayor radiación y temperatura. En climas templados la lógica es la opuesta y es correcta: el caducifolio sombrea en verano y deja pasar el sol en invierno. Esa regla se importa a Guatemala sin revisar la fenología local y produce el resultado inverso al buscado.

El mecanismo es fenológico. En el trópico estacional guatemalteco la defoliación de muchas especies no responde al frío sino al déficit hídrico de la estación seca, que va de noviembre a abril. Los meses de marzo, abril y mayo concentran las temperaturas máximas del año y la radiación más alta, y son exactamente los meses en que un caducifolio de estación seca está desnudo o en rebrote incipiente. El árbol entrega sombra plena de julio a octubre, cuando la nubosidad de la estación lluviosa ya reduce la carga solar, y desaparece cuando la fachada más la necesita.

El caso típico es el de las especies elegidas por floración. Handroanthus y Tabebuia producen su floración espectacular precisamente porque están defoliadas, y Delonix regia y Ceiba pentandra siguen el mismo patrón de estación seca. Son árboles de enorme valor paisajístico y ecológico, pero su función es ornamental y estructural, no de climatización de fachada. El criterio de Verdis Paisajismo es no aceptar una especie para función térmica sin verificar su hábito foliar en el calendario local, porque el error solo se manifiesta al segundo verano, cuando el árbol ya está establecido y cambiarlo cuesta el proyecto completo.

CriterioCaducifolio de estación secaPerennifolio o brevidecíduo
Follaje en marzo a mayo (pico térmico)Ausente o en rebrotePresente y funcional
Follaje en julio a octubre (lluvias)PlenoPleno
Interceptación útil anual para fachadaParcial, desfasada del picoContinua
Demanda hídrica en estación secaBaja, entra en latenciaMedia a alta, requiere riego de apoyo
Carga de hojarascaConcentrada en pocas semanasDistribuida todo el año
Función recomendadaOrnamental, estructural, floraciónClimatización de fachada y de espacio de uso

La contrapartida honesta del perennifolio es la hojarasca continua y el riego en estación seca. Ninguna de las dos es un argumento para volver al caducifolio cuando la función pedida es térmica; son partidas de mantenimiento que se presupuestan desde el diseño.

¿Qué hábito foliar conviene verificar antes de especificar un árbol de climatización?

Antes de especificar un árbol de climatización conviene verificar tres atributos foliares en ese orden: hábito foliar en el calendario local, densidad de copa expresada como LAI o como clase de densidad, y comportamiento radicular respecto de la distancia de plantación. Los tres se documentan en ficha antes de la compra, no después de la siembra.

Hábito foliar verificado en sitio

La categoría de vivero no basta. Una misma especie puede comportarse como perennifolia en una zona con lluvia distribuida y como brevidecídua en una con estación seca marcada. La verificación útil es observar ejemplares maduros de esa especie en el mismo rango altitudinal y de precipitación durante marzo o abril, que es la ventana de máximo estrés hídrico en Guatemala.

Densidad de copa

Las coníferas nativas de altura, como Cupressus lusitanica o los pinos del género Pinus presentes en el altiplano, son perennifolias pero de dosel relativamente abierto y geometría cónica, lo que las hace buenas barreras visuales y pobres sombreadoras de fachada. Las latifoliadas de copa ancha y densa entregan mucho mejor interceptación por metro cuadrado de proyección.

Comportamiento radicular

Una especie de raíz superficial y agresiva plantada a corta distancia de una fachada genera levantamiento de pavimento, presión sobre cimentación y conflicto con instalaciones enterradas. El conflicto entre la distancia que optimiza la sombra y la distancia que protege la estructura se resuelve en el diseño y se trata en la sección de distancia de plantación de este artículo.

¿Cómo se calcula la proyección de sombra de un árbol sobre una fachada?

La proyección de sombra se calcula con geometría solar elemental: la longitud de sombra L es igual a la altura del árbol h dividida entre la tangente de la altura solar alfa, es decir L = h / tan(alfa). La altura solar al mediodía solar se obtiene como 90 grados menos el valor absoluto de la diferencia entre la latitud del sitio y la declinación solar del día.

Para Ciudad de Guatemala, en latitud aproximada 14,6 grados norte, el resultado tiene una consecuencia de diseño que sorprende a quien viene de latitudes altas. En el solsticio de diciembre, con declinación de menos 23,45 grados, la altura solar al mediodía es de unos 52 grados y un árbol de 10 metros proyecta una sombra de apenas 7,8 metros. Alrededor del 30 de abril y del 13 de agosto el sol pasa por el cenit del sitio, la altura solar al mediodía llega a 90 grados y la sombra al mediodía se reduce prácticamente al área bajo la copa.

La conclusión operativa es que en Guatemala un árbol no sombrea una fachada vertical al mediodía durante buena parte del año. El sombreado de fachada ocurre en la mañana y en la tarde, cuando la altura solar es baja y la sombra se alarga. A una altura solar de 30 grados, la sombra alcanza 1,73 veces la altura del árbol, de modo que un ejemplar de 10 metros protege una fachada situada hasta unos 17 metros de distancia. Ese es el cálculo que define la posición del árbol, y es la razón por la que copiar la implantación de un proyecto de latitud media produce arbolado bien intencionado y térmicamente inútil.

Altura solarMomento aproximado en GuatemalaSombra de un árbol de 10 mSuperficie sombreada
90 gradosMediodía, paso cenital (fines de abril y agosto)Bajo la copaSuelo, no fachada
60 gradosMedia mañana y media tarde5,8 mSuelo y base de fachada
45 gradosMedia tarde10,0 mFachada hasta media altura
30 gradosTarde avanzada17,3 mFachada completa en altura equivalente
20 gradosCercano a la puesta27,5 mFachada y entorno, baja irradiancia

¿Qué fachada hay que sombrear primero en un edificio corporativo en Guatemala?

La fachada poniente es la prioridad de sombreamiento en un edificio corporativo en Guatemala. La razón no es que reciba más radiación total que la sur, sino que recibe su radiación en el momento del día en que la temperatura del aire ya alcanzó su máximo, de modo que la ganancia solar se suma a la carga térmica acumulada en lugar de repartirse.

El orden de prioridad que se deriva del análisis de geometría solar para una latitud de 14,6 grados norte es el siguiente. Primero, la fachada poniente, por la coincidencia de radiación con el pico térmico de la tarde y por el bajo ángulo solar que hace que la radiación entre casi perpendicular al vidrio. Segundo, la fachada oriente, que recibe carga alta en la mañana pero sobre un edificio que aún está frío. Tercero, las fachadas norte y sur, que en una latitud tropical baja reciben la radiación con ángulos de incidencia altos durante buena parte del año y se controlan mejor con voladizos que con arbolado.

La implicación de diseño es que el presupuesto de arbolado de climatización se concentra en el poniente antes de repartirse de forma uniforme por el perímetro. En los anteproyectos que Verdis Paisajismo revisa, el reparto simétrico del arbolado alrededor del edificio es el patrón más frecuente y el que peor rendimiento térmico entrega por unidad de inversión.

¿A qué distancia del edificio se planta un árbol de climatización?

La distancia de plantación surge de resolver dos restricciones que tiran en direcciones opuestas: la geometría solar pide cercanía suficiente para que la sombra caiga sobre la fachada en las horas críticas, y la protección de la estructura pide lejanía suficiente para que el sistema radicular no comprometa cimentación, pavimentos ni instalaciones.

La regla práctica derivada del cálculo de sombra es plantar a una distancia de entre 1,0 y 1,7 veces la altura de copa madura para sombrear fachada poniente en las horas de la tarde, medida desde el plano de fachada. Para un árbol de 10 metros de altura madura, eso sitúa la plantación entre 10 y 17 metros. Trabajar con altura madura y no con altura de vivero es lo que evita el error clásico de plantar cerca para ver sombra pronto y terminar con un ejemplar adosado al edificio.

La restricción radicular se resuelve con tres decisiones. Selección de especies sin raíz agresiva superficial para las posiciones próximas. Barrera antirraíz lineal enterrada cuando la distancia disponible obliga a acercarse, colocada a profundidad suficiente para desviar y no solo demorar. Volumen de suelo explorable adecuado, porque un árbol con volumen insuficiente desarrolla raíz superficial por falta de alternativa y se vuelve inestable frente a viento. La conversación completa sobre volumen de suelo y compactación se desarrolla en la guía de suelos urbanos y compactación.

¿Cuánto ahorro energético produce el sombreamiento arbóreo en un edificio?

El sombreamiento arbóreo reduce la demanda de enfriamiento de un edificio en un rango amplio que depende de la envolvente, la orientación y el clima. Akbari, Pomerantz y Taha (2001), en Solar Energy, revisaron el efecto combinado de superficies reflectantes y arbolado de sombra y reportaron reducciones de energía de enfriamiento que en edificaciones individuales bien orientadas alcanzan entre 7 y 47 por ciento según el caso analizado.

La dispersión de ese rango no es ruido, es información. El extremo alto corresponde a edificaciones de baja masa térmica, envolvente poco aislada y alta proporción de vidrio expuesto al poniente, que es donde el sombreamiento sustituye trabajo que el equipo de aire acondicionado estaba haciendo a costa de energía. El extremo bajo corresponde a edificios con envolvente de alto desempeño, donde la ganancia solar ya está controlada por vidrio selectivo y voladizos y el árbol aporta menos margen.

El criterio de evaluación para un proyecto corporativo es por lo tanto previo al diseño del jardín: identificar qué proporción de la carga de enfriamiento proviene de ganancia solar por fachada. Si la envolvente ya está resuelta, el valor del arbolado se desplaza hacia el confort exterior, la temperatura de globo en plazas y terrazas y la reducción del efecto de isla de calor en el entorno inmediato, efectos documentados por Santamouris (2014) en su revisión de tecnologías de mitigación térmica urbana. Verdis Paisajismo plantea esa pregunta antes de cuantificar beneficio, porque prometer ahorro energético sin conocer la envolvente es una afirmación que no se sostiene en auditoría.

¿Cómo aplica la climatización arbórea en proyectos corporativos en Guatemala?

En proyectos corporativos guatemaltecos la climatización arbórea se aplica sobre tres tipologías de espacio con criterios distintos. La fachada poniente de edificio de oficinas, donde el objetivo es temperatura superficial de muro y vidrio y la métrica es reducción de ganancia solar. El estacionamiento descubierto, donde el objetivo es temperatura superficial de pavimento y la métrica es diferencia entre superficie expuesta y sombreada, con valores de hasta 15 a 19 grados según Armson et al. (2012). La plaza o terraza de uso, donde el objetivo es temperatura de globo y la métrica es confort de la persona.

La ventaja del contexto local es altitudinal y fenológica. El altiplano central, en torno a los 1.500 msnm, presenta oscilación térmica moderada que permite trabajar con especies perennifolias de zonas templadas y tropicales de altura sin riesgo de daño por frío, y la ausencia de estación invernal elimina la necesidad de ganancia solar en la fachada durante cualquier mes del año. Eso simplifica el problema: en Guatemala nunca se desea sol en el poniente de un edificio de oficinas, lo que hace del perennifolio la opción técnicamente correcta sin matices estacionales.

La restricción local es hídrica, y define el calendario de establecimiento. La plantación debe programarse al inicio de la estación lluviosa, entre mayo y julio, para que el ejemplar disponga de cuatro a cinco meses de lluvia antes de enfrentar su primera estación seca. Plantar en noviembre o diciembre obliga a riego intensivo durante toda la fase crítica de establecimiento y eleva de forma sustancial la mortalidad. Roman y Scatena (2011), en un metaanálisis de supervivencia de arbolado urbano publicado en Urban Forestry and Urban Greening, documentan que las tasas de mortalidad se concentran en los primeros años posteriores a la plantación, lo que confirma que la ventana de establecimiento es el punto donde se gana o se pierde la inversión.

Verdis Paisajismo opera en 2026 en fase de construcción de criterio técnico y acompañamiento de proyecto, con foco en la selección de especie y la etapa de especificación, que es donde las decisiones de arbolado se vuelven irreversibles a escala de década.

¿Qué debe verificar un arquitecto antes de especificar arbolado de climatización?

Antes de especificar arbolado de climatización, un arquitecto debe tener resueltos seis puntos. Objetivo térmico declarado, es decir si se busca temperatura superficial, temperatura de globo o temperatura de aire. Hábito foliar verificado en el calendario local, con perennifolio o brevidecíduo para función térmica. Densidad de copa objetivo expresada como LAI o clase de densidad. Orientación prioritaria, que en Guatemala es la fachada poniente. Distancia de plantación calculada sobre altura madura y no sobre altura de vivero. Riego de apoyo dimensionado para la estación seca de noviembre a abril.

El dato que ordena la conversación con la gerencia es el de calor latente. Un árbol que transpira 200 litros en un día retira 490 MJ del ambiente, un flujo que en las horas de luz equivale al orden de magnitud de varias unidades de aire acondicionado residencial funcionando en paralelo, y lo hace sin consumo eléctrico. La condición es que tenga agua. Un árbol con estrés hídrico mantiene la sombra pero pierde el mecanismo de enfriamiento de mayor capacidad, que es exactamente el escenario que se produce en marzo y abril si el riego no se diseñó. La diferencia entre un árbol que climatiza y un árbol que solo da sombra se decide en el sistema de riego, no en la selección de especie.

El razonamiento sobre volumen de suelo explorable continúa en la guía de suelos urbanos y compactación, y la metodología completa de elección de especie se desarrolla en selección científica de especies. El costo comparado de corregir una especificación errónea frente a verificarla en diseño se cuantifica en costo preventivo vs correctivo en mantenimiento.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos grados baja la temperatura un árbol?

Depende de qué temperatura se mida. Armson, Stringer y Ennos (2012) midieron reducciones de hasta 19 grados Celsius en temperatura superficial de asfalto bajo copa, del orden de 5 a 7 grados en temperatura de globo, que es la que percibe una persona, y solo 1 a 3 grados en temperatura del aire, porque el aire se mezcla y disipa el efecto local.

¿Qué es el índice de área foliar de un árbol?

Es la superficie de hoja por unidad de superficie de suelo proyectada, en metros cuadrados de hoja por metro cuadrado de terreno. Un dosel con índice de área foliar de 4 a 6 intercepta del orden de 75 a 92 por ciento de la radiación solar incidente en condiciones de campo. Es la variable que decide la capacidad de sombreamiento, por encima del porte o la floración.

¿Es mejor un árbol caducifolio o perennifolio en Guatemala?

Perennifolio o brevidecíduo, si la función es climatización. En Guatemala la caída de hoja responde al déficit hídrico de la estación seca de noviembre a abril, y deja al árbol desnudo en marzo, abril y mayo, que son los meses de mayor radiación y temperatura. La regla templada de usar caducifolios se invierte en el trópico estacional.

¿Cuánta agua transpira un árbol al día?

Un ejemplar maduro de porte medio a grande transpira del orden de 100 a 400 litros por día con buena disponibilidad hídrica, según la revisión de estudios de uso de agua de Wullschleger, Meinzer y Vertessy (1998). Esos 200 litros diarios equivalen a retirar 490 MJ del ambiente en forma de calor latente, con 2,45 MJ por kilogramo de agua evaporada.

¿A qué distancia de un edificio se debe plantar un árbol para dar sombra?

Entre 1,0 y 1,7 veces la altura de copa madura, medida desde el plano de fachada, para sombrear el poniente en las horas de la tarde. Para un árbol de 10 metros maduros eso son 10 a 17 metros. La distancia se calcula sobre altura madura y no sobre altura de vivero, y se ajusta por comportamiento radicular y protección de cimentación.

¿Qué fachada conviene sombrear primero con arbolado?

La fachada poniente. Recibe radiación con ángulo bajo, casi perpendicular al vidrio, en el momento del día en que la temperatura del aire ya alcanzó su máximo, de modo que la ganancia solar se suma a la carga acumulada. En latitud 14,6 grados norte las fachadas norte y sur se controlan mejor con voladizos que con arbolado.

¿Un árbol da sombra a una fachada al mediodía en Guatemala?

Casi no. En latitud 14,6 grados norte el sol pasa por el cenit alrededor del 30 de abril y del 13 de agosto, y la altura solar al mediodía se mantiene alta todo el año, por lo que la sombra de mediodía cae bajo la copa y no sobre el muro. El sombreamiento de fachada ocurre en la mañana y en la tarde, cuando la altura solar baja y la sombra se alarga.

¿Cuánto ahorro de energía produce plantar árboles de sombra?

Akbari, Pomerantz y Taha (2001) reportan reducciones de energía de enfriamiento de entre 7 y 47 por ciento en edificaciones individuales según el caso. El extremo alto corresponde a envolventes poco aisladas con mucho vidrio al poniente; el extremo bajo, a edificios con vidrio selectivo y voladizos donde la ganancia solar ya está controlada.

Referencias

  • Akbari, H., Pomerantz, M., y Taha, H. (2001). Cool surfaces and shade trees to reduce energy use and improve air quality in urban areas. Solar Energy, 70(3), 295-310.
  • Allen, R. G., Pereira, L. S., Raes, D., y Smith, M. (1998). Crop evapotranspiration: Guidelines for computing crop water requirements. FAO Irrigation and Drainage Paper 56. FAO, Roma. https://www.fao.org/4/x0490e/x0490e00.htm
  • Armson, D., Stringer, P., y Ennos, A. R. (2012). The effect of tree shade and grass on surface and globe temperatures in an urban area. Urban Forestry and Urban Greening, 11(3), 245-255.
  • Monsi, M., y Saeki, T. (1953). Über den Lichtfaktor in den Pflanzengesellschaften und seine Bedeutung für die Stoffproduktion. Japanese Journal of Botany, 14, 22-52. Traducción al inglés publicada en Annals of Botany, 95(3), 549-567 (2005).
  • Oke, T. R. (1987). Boundary Layer Climates (2.ª ed.). Routledge, Londres.
  • Roman, L. A., y Scatena, F. N. (2011). Street tree survival rates: Meta-analysis of previous studies and application to a field survey in Philadelphia, PA, USA. Urban Forestry and Urban Greening, 10(4), 269-274.
  • Santamouris, M. (2014). Cooling the cities: A review of reflective and green roof mitigation technologies to fight heat island and improve comfort in urban environments. Solar Energy, 103, 682-703.
  • Wullschleger, S. D., Meinzer, F. C., y Vertessy, R. A. (1998). A review of whole-plant water use studies in trees. Tree Physiology, 18(8-9), 499-512.
  • INSIVUMEH. Registros climatológicos de Guatemala. Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología. https://insivumeh.gob.gt/